Conéctese con nosotros Facebook Twitter YouTube LinkedIn
Publicaciones

Rejuvenecer Guatemala: poner las finanzas públicas al servicio de la Juventud. Análisis para reflexionar sobre las inversiones públicas destinadas a las juventudes guatemaltecas, del 2015 al 2021

Las juventudes históricamente han constituido el mayor agente de cambio en las sociedades que han logrado altos niveles de desarrollo: tanto por su disposición a comprometerse con causas colectivas como por sus ánimos y voluntad en favor de la justicia, su capacidad para fomentar y adaptarse a los cambios tecnológicos y su actitud para el trabajo, el arte y la cultura. Aprovechar al máximo la fuerza de las juventudes requiere generar las condiciones para que todos los jóvenes tengan garantizado el goce de todos sus derechos, entre los que destacan el acceso a la salud —incluida la sexual y reproductiva— la alimentación, la educación, la capacitación, la cultura y el empleo.
 
La sociedad guatemalteca actual cuenta con el enorme e irrepetible privilegio de su juventud: una de cada tres personas tiene entre 13 y 29 años, es decir, son 5.7 millones de jóvenes. Sin embargo, el diagnóstico sobre su situación socioeconómica permite comprobar que su bienestar continúa dependiendo principalmente de la suerte familiar, marcado, por lo tanto, por la desigualdad y la exclusión social. A nivel nacional, seis de cada diez jóvenes viven en condiciones de pobreza monetaria. Al profundizar el análisisse encuentra que ocho de cada diez jóvenes indígenas sobreviven en condiciones de pobreza; mientras, en el ámbito rural, la pobreza monetaria afecta la vida de tres de cada cuatro jóvenes. De acuerdo con el Índice de Pobreza Multidimensional de Guatemala (IPM-GT), elaborado por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), seis de cada diez jóvenes han sido privados del acceso a la salud, educación, seguridad alimentaria, vivienda adecuada, entre otros elementos básicos para su desarrollo, con significativas diferencias entre territorios.