servicios públicos

En El Salvador nos encontramos en el período de transición de funciones entre el gobierno saliente (de Sánchez Cerén) y el gobierno entrante (de Bukele). Considero que constituye un momento propicio para, por un lado, superar los fetiches que impregnan los discursos políticos y, por otro, poner nombre y apellido a las personas responsables de gestionar lo público.

Para los estudiosos de las finanzas públicas resulta rutinario referirse a los ingresos del Estado haciendo referencia a los recursos que proceden de la recaudación tributaria como porcentaje del producto interno bruto, monto que se conoce como Carga Tributaria (CT).

Muchos piensan que se necesitan “super-humanos” para ocupar los puestos públicos, cuando lo que se requiere es mayor fortaleza institucional.
Recientemente fue pública la renuncia del Intendente de Asuntos Jurídicos de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) quien, con el actual superintendente, fue el principal artífice de la estrategia de cobro jurídico de casos pendientes desde hace varios años.

El Icefi muestra su preocupación por las modificaciones fiscales de los últimos años, pues parte de su impacto es un aumento de la regresividad del sistema tributario, menor espacio presupuestario para el gasto público social, así como una latente opacidad en la discusión sobre la utilización del patrimonio del Estado y la nueva institucionalidad fiscal. Estos efectos negativos demeritan los logros alcanzados en términos de estabilidad macrofiscal y, en el mediano plazo, advierte, aumentarán la ingobernabilidad democrática, la desconfianza ciudadana y restringi











