Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
Sería maravilloso que El Salvador fuera lo que la propaganda y las publicaciones gubernamentales describen.
La mayor parte de las actividades económicas han vuelto a reabrir, no fruto de la planificación sino de la inoperancia de los tomadores de decisión.
¡Paren el mundo que me quiero bajar!, diría la pequeña gran Mafalda frente a todo lo que pasa en Centroamérica.
El periodista Mauricio Funes siempre denunció en sus espacios de entrevistas cómo la corrupción era un lastre para la sociedad salvadoreña. El candidato presidencial Mauricio Funes prometió que esta vez sería diferente y que lucharía para que los corruptos fueran a parar a la cárcel. El presidente Mauricio Funes investigó y denunció más de 300 casos de corrupción, de los cuales más de un centenar llegaron a la fiscalía; siendo el más emblemático el caso del expresidente Francisco Flores. El expresidente Mauricio Funes es acusado por casos de corrupción; la fiscalía lo investiga por peculado (desvío de fondos públicos), enriquecimiento ilícito, malversación, negociaciones ilícitas y tráfico de influencias. Él dice que es una persecución política, ahora es asilado en Nicaragua.
Históricamente la institucionalidad ha sido débil en El Salvador. Especialmente la relacionada con la prevención y combate de la corrupción.
El Ejecutivo anunció una “nueva cuarentena especial”, en una cadena nacional, donde lo más claro fue confirmar porque es tan importante la eficiencia y efectividad en la Administración Pública.
El 1 de junio por la mañana se presentó el presidente Salvador Sánchez Cerén a rendir su informe de labores en la Asamblea Legislativa. Cumplía tres años desde que asumió la presidencia.
Y quizá, aunque ella no lo sepa, una vez más tendrá que pagar la factura de las decisiones de políticos que utilizan el Estado para privatizar las ganancias y socializar las pérdidas.
Si uno se queda con las portadas de los medios de propaganda oficialista o las declaraciones de funcionarios, pareciera que El Salvador es el país con las mejores condiciones económicas del
“Permítame agregar señor juez, que ese robo de dinero provenía del pago de impuestos de personas honradas y trabajadoras, incluyendo a quienes estaban en s




