Lourdes Molina

Economista sénior
correo electrónico: lourdes.molina@icefi.org
La magnitud de la pobreza es algo que supera lo que de manera individual o particular se pueda hacer.
Casi dos terceras partes de la población pobre a nivel mundial viven en los países que son ricos en recursos naturales. Es por ello que en el ámbito de las actividades extractivas, la transparencia fiscal es fundamental, en el sentido de que los ingresos públicos generados por dichas actividades, más allá de generar beneficios macroeconómicos, se traduzcan en oportunidades para elevar las condiciones de vida de la población, en un marco regulatorio que garantice el cumplimiento de los derechos de las personas a decidir la explotación o no de los recursos, y promueva una relación con el fisco basada en la búsqueda del bien común. Independientemente de si los ingresos fiscales generados por actividades extractivas son altos o bajos con respecto al tamaño total de la economía en la que se explotan, si su gestión y manejo se realizan de manera poco transparente, difícilmente se traducirán en mejoras en las condiciones de vida de la población.
El mundo está atravesando una crisis sanitaria de gran magnitud.
Los países están discutiendo alternativas para fortalecer la forma en los que se cobran los impuestos.
El principal reto del nuevo Gobierno en El Salvador es estar a la altura de la expectativas, cumplir promesas de campaña, garantizar los derechos de todas las personas y poner la Administración Pública al servicio de toda la sociedad.
La deuda pública es una herramienta fiscal clave a la que todos los gobiernos pueden recurrir cuando los ingresos fiscales obtenidos no son suficientes para cubrir sus gastos, en El Salvado
En El Salvador no deberíamos dejar pasar por alto la oportunidad de reflexionar sobre lo que nos falta por hacer para construir un país con justicia social.
En nuestro país ya no hay Estado de derecho, certeza jurídica o independencia de los poderes del Estado.




