servidores públicos

En El Salvador nos encontramos en el período de transición de funciones entre el gobierno saliente (de Sánchez Cerén) y el gobierno entrante (de Bukele). Considero que constituye un momento propicio para, por un lado, superar los fetiches que impregnan los discursos políticos y, por otro, poner nombre y apellido a las personas responsables de gestionar lo público.

En El Salvador nos encontramos a pocos días de elegir a las personas que estarán a la cabeza del órgano ejecutivo por los próximos cinco años. Por tanto, aunque parece una obviedad, no está de más recordar que se trata de cargos públicos y que quienes los ocupan deben estar al servicio del país y de toda la población.

En El Salvador nos encontramos a pocos días de elegir a las personas que estarán a la cabeza del órgano ejecutivo por los próximos cinco años. Por tanto, aunque parece una obviedad, no está de más recordar que se trata de cargos públicos y que quienes los ocupan deben estar al servicio del país y de toda la población.

Panamá ha destacado en la región por su pujante economía, con un producto interno bruto que ha crecido un promedio de 7.9% en los últimos cinco años. Por esto, el papel del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) es central en el país que casi duplica el promedio de crecimiento de Centroamérica. Es en este ministerio, muy relevante para el desarrollo nacional, en donde Gloriela Raymore, quien tiene ceguera total, hace su aporte para una institucionalidad pública efectiva.

Luego del sisma político vivido en Honduras con el golpe de Estado en 2009, esta Nación centroamericana ha vivido la agudización de sus problemas sociales. Catalogado como uno de los países más violentos del mundo, y con instituciones públicas debilitadas por casos de corrupción, entre las que destaca el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS). Además, con hospitales en constante crisis de abastecimiento, insuficientes médicos y trabajadores en huelga por el incumplimiento de compromisos salariales, entre otros problemas.

Lo hago recordando a una servidora pública que marcó mi vida. Graciela del Carmen, conocida como doña Greis, fue más que mi abuela materna. Fue la madre que cada mediodía me recibió con almuerzo al regresar del colegio. Se casó con Ricardo Maldonado, el Barbero de Sevilla.











