Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
Si bien el impulso de la agenda no resuelve todos los problemas, implementarla implicaría un compromiso efectivo, concreto y visible para todos l
La clase política salvadoreña ha desgastado las palabras «acuerdo fiscal». No porque se hayan esmerado por conseguirlo, sino porque este término ha sido utilizado para demostrar que la otra parte (Gobierno o partido de oposición) es quien se opone a alcanzarlo. No obstante, ahora que se aborda este tema, valdría la pena recordarles a los políticos para qué sirve la política fiscal.
El presupuesto público representa la oportunidad de saber a qué tipo de sociedad aspiramos.
Conforme pasan los días, la luz al final del túnel sigue sin aparecer.
La cotidianidad que vive la inmensa mayoría de la población sobrepasa los límites de cualquier o
¿Realmente el Gobierno cederá en temas relacionados con la transparencia y el restablecimiento del orden democrático o solo está volviendo a usar la carta para ver si baja el perfil de ries
La política salvadoreña se ha convertido en un burdo teatro donde hay personajes que representan una (mala) obra de ficción.
En El Salvador la división entre el espectáculo y la política es una línea casi invisible.
El 1 de mayo de 2022 se cumplió el primer año de la legislatura 2021-2024.
El impago y la caída en las calificaciones de riesgo, reafirman, por si alguien lo dudaba, que la crisis fiscal que vive el país es de gran envergadura. Pero el mayor condicionante de esta situación es de carácter político partidario. Los partidos políticos en general, pero especialmente los mayoritarios, Arena y el FMLN, viven una crisis profunda de legitimidad, pero también una crisis de falta de proyecto de país. Ante ello, han encontrado en la situación fiscal su mejor argumento para maquillar su incapacidad de dar solución a los problemas de la población de cara a las próximas elecciones.




