Lourdes Molina

Economista sénior
correo electrónico: lourdes.molina@icefi.org
El presupuesto público permite identificar las prioridades y apuestas que un gobierno tiene.
El Salvador es un país insostenible, y en esta ocasión no me refiero a la polarización política o a los altos niveles de violencia e inseguridad; sino a un problema que aunque no acapara titulares también debería estar en la agenda de discusión. Hablo de la insostenibilidad ambiental.
La administración Bukele tiene en la comunicación propagandística una de sus mayores fortalezas, pero ante problemas tan complejos, como enfrentar una pandemia, resulta insuficiente.
El Estado salvadoreño tiene la obligación de garantizar un sistema de protección social con un componente previsional adecuado.
Hace 27 años nuestro país logro firmar los Acuerdos de Paz, que permitirían poner fin a una guerra civil que causó más de 75,000 muertes, miles de personas desaparecida
Este año, la pandemia puso en evidencia los grandes desafíos de desarrollo que aún están pendientes de atender.
Estamos cerca de iniciar un nuevo año y tradicionalmente se viven estas fechas con muchas aspiraciones y deseos de un futuro mejor.
El informe en cuestión también destaca la urgente necesidad de que el Estado garantice los derechos a un trabajo en condiciones dignas, justas y favorables; sindicales.




