Lourdes Molina

Economista sénior
correo electrónico: lourdes.molina@icefi.org
En un contexto electoral, de pandemia y de una de las peores crisis económicas de la historia, la realidad puede tornarse muy frustrante, incluso deprimente, en especial al ver el show politiq
Era una fotografía de dos niños, que bajo la lluvia, en un semáforo en medio de San Salvador hacían malabares con la esperanza de recibir a cambio alguna moneda de los automovilistas.
La energía es un elemento presente en nuestras actividades cotidianas.
El acceso a un salario digno es uno de los derechos fundamentales de las personas trabajadoras.
Pero vivimos en un país en el que la opacidad se ha hecho la norma.
El Covid-19 nos encontró con un Estado debilitado, incapaz de garantizar derechos y administrado por desconocedores de la naturaleza de lo público y de lo básico para diseñar polític
En medio de la majestuosidad del Océano Atlántico, frente a la costa de Senegal, se encuentra la isla de Gorea.
La semana pasada el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicó el Informe de Desarrollo Humano 2023/2024: Romper el bloqueo: re
Casi dos terceras partes de la población pobre a nivel mundial viven en los países que son ricos en recursos naturales. Es por ello que en el ámbito de las actividades extractivas, la transparencia fiscal es fundamental, en el sentido de que los ingresos públicos generados por dichas actividades, más allá de generar beneficios macroeconómicos, se traduzcan en oportunidades para elevar las condiciones de vida de la población, en un marco regulatorio que garantice el cumplimiento de los derechos de las personas a decidir la explotación o no de los recursos, y promueva una relación con el fisco basada en la búsqueda del bien común. Independientemente de si los ingresos fiscales generados por actividades extractivas son altos o bajos con respecto al tamaño total de la economía en la que se explotan, si su gestión y manejo se realizan de manera poco transparente, difícilmente se traducirán en mejoras en las condiciones de vida de la población.
La administración Bukele tiene en la comunicación propagandística una de sus mayores fortalezas, pero ante problemas tan complejos, como enfrentar una pandemia, resulta insuficiente.




