financiamiento climático


La energía es un elemento presente en nuestras actividades cotidianas. La necesitamos para cocinar nuestros alimentos, para utilizar la computadora o el teléfono en el trabajo, para iluminar nuestra casa por la noche o para compartir una película en familia. Estamos tan acostumbrados a contar con acceso a la energía en la cotidianeidad que damos por descontado su presencia en nuestro bienestar.

Los países centroamericanos aun enfrentan desafíos para alcanzar la meta de acceso universal a la energía, especialmente en las áreas rurales.

De los fondos aprobados para Centroamérica, únicamente el 1.1% se ha invertido en descentralización energética, medida que podría llevar la energía a los 4.7 millones de personas que aún no cuenta con el servicio en la región.

Este estudio busca identificar cuánto de los fondos climáticos a nivel internacional se destinan a América Latina y a Centroamérica en particular, y cuánto se orienta a proyectos de descentralización energética. Un punto a destacar es que este esfuerzo conjunto se suma a iniciativas previamente realizadas a nivel mundial por Hivos, en asocio con el International Institute for Environment and Development (IIED).











