Lourdes Molina

Economista sénior
correo electrónico: lourdes.molina@icefi.org
Por este tipo de prácticas no resulta extraño que El Salvador resulte mal evaluado a nivel internacional.
El pasado 1 de mayo se celebró el Día internacional de las personas trabajadoras, en conmemoración del inicio de la huelga de sindicalistas estadounidenses que en 1886 exigía una jornada laboral de 8 horas. Una esperaría que después de 131 años, nuestras sociedades fueran plenamente conscientes del rol protagónico de la clase trabajadora dentro de la vida en sociedad; sin embargo y a pesar de las reivindicaciones logradas, aún persisten luchas por ganar, una de ellas es el derecho a un trabajo digno, que también implica una pensión digna.
Este domingo 25 de junio se realizarán las Elecciones Generales 2023 en Guatemala, en ellas la población elegirá a las personas que en los próximos cuatro años gestionarán el poder público desd
77 países se han comprometido a eliminar gradualmente el uso y producción de carbón y 25 dejarán de financiar la explotación de combustibles fósiles en el extranjero.
La Asamblea Legislativa de El Salvador tiene la oportunidad de abonar al proceso de reconciliación nacional, que sirva como base para la paz y la democracia de nuestro país, pero esto no se logrará sin justicia transicional.
Es innegable que las cifras de homicidios se han reducido drásticamente, pero siempre queda la duda de cuánto va a durar.
En la historia reciente de nuestro país, varios de los actos de corrupción más simbólicos han ocurrido en contexto de emergencia nacional.
En El Salvador no deberíamos dejar pasar por alto la oportunidad de reflexionar sobre lo que nos falta por hacer para construir un país con justicia social.




