Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
Ahora serán 17 objetivos con 169 metas que, en los siguientes 15 años, revelarán qué tanto se avanza hacia su cumplimiento.
«La mayor parte de las propuestas electorales en El Salvador son inviables tomando en cuenta la realidad de las finanzas públicas. Cambiar esta realidad exige una clase política con visión de Estado, que se aleje de la cleptocracia y apueste por una democracia plena; pero también, una ciudadanía que demande y vigile».
Para atender la emergencia relacionada con la pandemia se sabía que era necesario destinar millones de dólares provenientes de los impuestos, actuales y futuros, de la población.
Sin embargo, como dice textualmente el FMI, las vulnerabilidades aumentaron el año pasado.
Imagínese una casa en la cual el techo ya no sirve y cada vez que llueve, el hogar se inunda. Por más que se le pongan parches, con el pasar de los días nuevamente se va a inundar, hasta que se cambie el techo. Podemos utilizar la misma analogía para las finanzas públicas de El Salvador, aunque se le intenten poner parches, los problemas estructurales seguirán ahí. Y arreglarlo va más allá de que el Gobierno lo pueda hacer de forma solitaria.
¿Realmente beneficiaría un tratado de libre comercio con China a la economía salvadoreña?
Es natural que la mayor parte de la población guarde silencio o sea indiferente por el rompimiento del Estado de derecho el 1 de mayo, porque para ellos desde hace mucho que el Estado ha es
La clase política salvadoreña ha desgastado las palabras «acuerdo fiscal». No porque se hayan esmerado por conseguirlo, sino porque este término ha sido utilizado para demostrar que la otra parte (Gobierno o partido de oposición) es quien se opone a alcanzarlo. No obstante, ahora que se aborda este tema, valdría la pena recordarles a los políticos para qué sirve la política fiscal.




