Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
En seguridad, ¿seguirán con el manodurismo? En hacienda, ¿llegará una persona que comprenda a la política fiscal como instrumento de desarrollo?
No son hechos aislados, es una política sistemática que busca blindar la opacidad.
Cuando inició 2020, en ningún escenario, ni en el más catastrófico, aparecía lo que se está viviendo. Parece una pesadilla de la cual no se puede despertar.
Históricamente la institucionalidad ha sido débil en El Salvador. Especialmente la relacionada con la prevención y combate de la corrupción.
El Salvador es un país predominantemente urbano, pero la incidencia de la pobreza es mayor en el área rural. En comparación con los habitantes de las áreas urbanas, las poblaciones rurales continúan teniendo menor acceso a los bienes y servicios básicos tales como la educación y la capacitación, la salud, el agua potable y el saneamiento ambiental, generando con ello amplias brechas de bienestar, empleo e ingresos, lo que ha fomentado un círculo vicioso de pobreza.
Alguien podría suponer que cuando un gobierno tiene una crisis financiera esta se manifiesta de un día para otro.
Y quizá, aunque ella no lo sepa, una vez más tendrá que pagar la factura de las decisiones de políticos que utilizan el Estado para privatizar las ganancias y socializar las pérdidas.
La cotidianidad que vive la inmensa mayoría de la población sobrepasa los límites de cualquier o
En un contexto donde convergen tantas crisis (sociales, económicas, financieras, ambientales, políticas, de género) lo que se requiere es la construcción de alternativas.
La corrupción es un cáncer social, que se aprovecha de Estados con democracias débiles e instituciones disfuncionales, capaz de aniquilar las aspiraciones de desarrollo




