Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
En la política de El Salvador, la verdad se ha ahogado en un mar de mentiras.-
No puede haber paz mientras haya injusticia. La historia de El Salvador está marcada por injusticias escritas con sangre: genocidios (en 1932 fueron asesinados 32,000 indígenas, algo de lo que muy poco se habla), golpes de Estado, dictaduras militares y por supuesto uno de los más dolorosos conflictos armados a nivel mundial. La guerra civil que finalizó en 1992 cobró más de 75,000 víctimas mortales, sin contar los miles de desaparecidos, y forzó a millares de personas del área rural a migrar hacia zonas urbanas del país, y a muchos otros a huir hacia diversos países, principalmente a los Estados Unidos, Australia y Canadá.
Los pronósticos económicos son mucho menos infalibles que los pronósticos climáticos.
Aunque no sea tan emocionante como un partido de fútbol o sea menos intrigante que una novela mexicana, al presupuesto público también deberíamos prestarle atención.
Uno de los mayores objetivos en economía es la generación de empleo.
Se cierra el 2021, un año bueno o malo dependiendo quién lo vea o cómo se vea.
El 1 de junio de 2009, iniciaba un nuevo ciclo político en el país, un partido denominado de izquierda llegaba al poder.
Otro argumento fue que desde 2007 la Digestyc no produce nada. Otra mentira.
Cuando inició 2020, en ningún escenario, ni en el más catastrófico, aparecía lo que se está viviendo. Parece una pesadilla de la cual no se puede despertar.
Hace más de un año que el gobierno de El Salvador adoptó una de las primeras medidas sobre la pandemia de la COVID-19.




