Ricardo Castaneda
Ricardo Castaneda Ancheta dejó de trabajar para el Icefi en octubre de 2023.
Centroamérica se debate entre la consolidación de su democracia o el colapso de la misma. La falta de independencia de poderes en Nicaragua y Honduras, son muestras inequívocas que los Estados centroamericanos no pasan por su mejor momento. Pero esto solo es el resultado de contar con una política fiscal que construye la inequidad y privilegia la desigualdad, el racismo, la exclusión y la opacidad. Tomando el índice de Gini, se puede establecer que ¡Centroamérica es la región más desigual del mundo!
¿Realmente el Gobierno cederá en temas relacionados con la transparencia y el restablecimiento del orden democrático o solo está volviendo a usar la carta para ver si baja el perfil de ries
El 2023 ha arrancado y aunque la realidad no se modifica solo por el cambio del calendario, un año nuevo permite, al menos, tener la esperanza de que este año sea mejor que el anterior.
El impago y la caída en las calificaciones de riesgo, reafirman, por si alguien lo dudaba, que la crisis fiscal que vive el país es de gran envergadura. Pero el mayor condicionante de esta situación es de carácter político partidario. Los partidos políticos en general, pero especialmente los mayoritarios, Arena y el FMLN, viven una crisis profunda de legitimidad, pero también una crisis de falta de proyecto de país. Ante ello, han encontrado en la situación fiscal su mejor argumento para maquillar su incapacidad de dar solución a los problemas de la población de cara a las próximas elecciones.
En el ámbito económico, 2019 fue un año de desaceleración. Suponga que usted va en un vehículo y deja de acelerar; el carro continúa avanzando, pero lo hace mucho más lento.
En medio de un constante bombardeo de mentiras y propaganda disfrazada, una realidad innegable ha caracterizado la administración gubernamental actual en El Salvador: las dificultades financier
Hace ya varias décadas que la sociedad salvadoreña, en el papel, optó por la democracia como el espacio para dirimir nuestras diferencias.
Dijeron que los bancos públicos tenían una crisis de insolvencia como consecuencia de la intervención del Estado y a su incapacidad administrativa de realizar, de manera eficiente, tareas de intermediación financiera; y entonces lo que debía hacerse era privatizarlos.
Se anunció con bombo y platillos. Todo el pueblo estaba invitado a su fiesta. El momento había llegado y las caretas por fin se cayeron, no había porque disimular más.
«[…]Para buen entendedor pocas palabras.




