
Icefi publica boletines informativos sobre el proceso de vacunación contra el COVID-19 en El Salvador
El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) presentó en un evento público sus primeros dos boletines sobre el proceso de vacunación contra el COVID-19 en El Salvador. El evento contó con la participación del Dr. Iván Solano, infectólogo y miembro del Comité Asesor de Prácticas de Inmunización (CAPI). Estos dos primeros boletines, dan respuesta sobre cuál es la situación de la pandemia, cuántas vacunas se han adquirido, cómo va la vacunación, cuánto han costado y cuántas dosis falta por comprar para cubrir a toda la población objetivo. El Icefi indicó que se ha propuesto monitorear el proceso de vacunación contra el COVID-19 en El Salvador, reconociendo que enfrentar la pandemia, recuperar la economía, reducir las desigualdades y transitar hacia una nueva y mejor normalidad, necesariamente requiere del acceso universal a la vacuna contra el COVID-19.
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El 18 de marzo de 2020, El Salvador detectó el primer caso de COVID-19. Desde esa fecha hasta el 31 de diciembre de 2021, el país ha confirmado 122,011 casos, en promedio serían 189 casos diarios, de los cuales el 50.2% lo han padecido mujeres. En cuanto a la edad, casi 8 de cada 10 personas a las que se le ha detectado tienen entre 20 y 59 años de edad. Sin embargo, esos datos podrían estar subestimados si se compara con las estimaciones realizadas por el Instituto de Mediciones y Evaluaciones en Salud (IHME, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Washington, así como por la Universidad Imperial de Londres (ICL, por sus siglas en inglés). En el caso de la IHME estima que, en realidad, desde el primer caso detectado hasta el 31 de diciembre de 2021, en El Salvador ha habido 1.86 millones de casos, es decir 2,858 contagios diarios, lo que implicaría un subregistro de alrededor de 1.74 millones de casos. En tanto el ICL estima 2.18 millones de casos en el mismo periodo (3,342 casos diarios), es decir, el subregistro de 2.06 millones de casos.
Las estadísticas oficiales dan cuenta que, del total de casos confirmados, 3,826 personas han fallecido lo que significa un 3.1% de letalidad, una de los porcentajes más bajos de América Latina. Sin embargo, The Economist ha desarrollado un modelo de aprendizaje automático para calcular el exceso de mortalidad en cada país del mundo y para cada día de la pandemia. En el caso de El Salvador, para finales del 2021 el exceso de muerte era de 19,006, es decir un 400% más de los datos oficiales, lo que en términos absolutos asciende a 15,000 muertes más que las presentadas por las estadísticas oficiales.
En cuanto al proceso de vacunación, el primer lote de vacunas arribó a El Salvador el 17 de febrero de 2021 por medio de una compra directa de 200,000 dosis de la farmacéutica AstraZeneca. Desde esa fecha hasta el 30 de diciembre de 2021 arribaron 52 lotes de vacunas, sumando una cantidad de quince millones seiscientas cuatro mil quinientas ochenta dosis (15,604,580). Del total de las vacunas recibidas, al 31 de diciembre de 2021, el 30.6% provienen de la farmacéutica Pfizer-BioNTech; el 29.8% de la empresa Sinovac; 19.2% de Moderna; 11.3% de Sinopharm y 9.0% de AstraZeneca. De la suma de vacunas conseguidas, el 71.4% ha sido por medio de compra directa y el resto por medio de donaciones, principalmente del gobierno de Estados Unidos. El Salvador ha comprado de manera directa 11.1 millones de dosis de vacunas contra el COVID-19. Eso significa que estas fueron pagadas con recursos públicos, que en su mayoría provienen de impuestos que paga toda la población. Sin embargo, el Icefi lamentó que el Ministerio de Salud haya declarado reservada toda la información relacionada con el proceso de compras, por lo que la ciudadanía no puede saber exactamente cuánto dinero ha representado para el erario.
Para el Icefi era importante realizar un ejercicio de aproximación para dimensionar el monto que esto podría representar. Según sus estimaciones, el Estado salvadoreño ha pagado alrededor de USD 171.3 millones, sin considerar costos de comisiones o transporte. Para dimensionar, este monto equivale al 17% del total del presupuesto del Ministerio de Salud para 2021, o tres veces el presupuesto del Ministerio de Agricultura y Ganadería y cerca de 13 veces el presupuesto del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Sobre las fuentes de financiamiento, el Icefi determinó que la compra se hizo a través del Fondo de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres (FOPROMID), por medio del cual se le trasladaron al Ministerio de Salud USD161.6 millones hasta el 30 de junio, para la adquisición de vacunas, insumos, medicamentos y equipo médico para la red hospitalaria y unidades de salud.
El Instituto detalló que el ritmo de vacunación en El Salvador alcanzó su punto máximo en agosto de 2021, momento desde el que se ha venido reduciendo considerablemente, a tal punto que en diciembre el número de dosis colocadas por día fue similar al que se tenía en abril. El Icefi recomendó impulsar una estrategia comunicacional que permita superar las razones que la ciudadanía manifiesta como causas para no vacunarse. Asimismo, exhortó a las autoridades salvadoreñas a publicar el número de vacunas que se espera recibir en los próximos meses, especialmente las dirigidas para niños y niñas por ser un grupo muy vulnerable. Con el ritmo de adquisiciones observado, posiblemente en el primer trimestre del 2022 se habrán comprado todas las vacunas requeridas. Sin embargo, es fundamental hacer un manejo adecuado del inventario para evitar que las vacunas caduquen y que, en caso se haya negociado la adquisición de un mayor número de vacunas al que el país necesita, se pueda renegociar con las farmacéuticas para evitar un despilfarro de recursos públicos.
Finalmente, el Instituto enfatizó que la salud, como el acceso a la información pública, son derechos que el Estado debe garantizar a toda la población. Por ello, el plan de vacunación, que incluye los criterios de priorización y distribución de vacunas, así como los costos y fuentes de financiamiento, debe hacerse público para garantizar el derecho al acceso a la información pública, pero también para que otros Estados puedan conocer la experiencia salvadoreña, adoptando los aspectos positivos que ha tenido. El Icefi también recomendó dejar de utilizar el Fopromid, como mecanismo para la adquisición de vacunas, por su alta discrecionalidad y pocos controles.
San Salvador, Centroamérica, 15 de febrero de 2022




